Texto – 29.IX. El sueño de perdón
El que es esclavo de ídolos lo es porque está dispuesto a serlo. Y dispuesto tiene que estar para poderse postrar en adoración ante lo… Leer más »Texto – 29.IX. El sueño de perdón
El que es esclavo de ídolos lo es porque está dispuesto a serlo. Y dispuesto tiene que estar para poderse postrar en adoración ante lo… Leer más »Texto – 29.IX. El sueño de perdón
¿Qué es un ídolo? ¿Crees saberlo? Pues los ídolos no se reconocen como tales y nunca se ven como realmente son. Ése es su único… Leer más »Texto – 29.VIII. El anti-Cristo
No busques fuera de ti mismo. Pues será en vano y llorarás cada vez que un ídolo se desmorone. El Cielo no se puede encontrar… Leer más »Texto – 29.VII. No busques fuera de ti mismo
En el perdón reside tu paz, pues en él radica el fin de la separación y del sueño de peligro y destrucción, de pecado y… Leer más »Texto – 29.VI. El perdón y el final del tiempo
Hay un lugar en ti en el que este mundo en su totalidad ha sido olvidado y en el que no quedan memorias de pecado… Leer más »Texto – 29.V. La morada inmutable
¿Crees acaso que la verdad puede ser tan sólo meras ilusiones? Las ilusiones son sueños precisamente porque no son verdad. El hecho de que la… Leer más »Texto – 29.IV. La asignación de papeles en el sueño
No condenes a tu salvador porque él crea ser un cuerpo. Pues más allá de sus sueños se encuentra su realidad. Pero antes de que… Leer más »Texto – 29.III. Los testigos de Dios
¿Cómo no ibas a percibir como una liberación del sufrimiento darte cuenta de que eres libre? ¿Por qué no habrías de aclamar a la verdad… Leer más »Texto – 29.II. La llegada del Invitado
No hay tiempo, lugar ni estado del que Dios esté ausente. No hay nada que temer. Es imposible que se pudiera concebir una brecha en… Leer más »Texto – 29.I. La clausura de la brecha
Dios no pide nada, y Su Hijo, al igual que Él, no necesita pedir nada, pues no le falta nada. Un espacio vacío o una… Leer más »Texto – 28.VII. El arca de seguridad
Lo que odias y temes, deseas y detestas el cuerpo no lo conoce. Lo envías a buscar separación y a que sea algo separado. Luego… Leer más »Texto – 28.VI. Los votos secretos
Recuerda que si compartes un sueño de maldad, creerás ser ese sueño que compartes. Y al tener miedo de él, no desearás conocer tu verdadera… Leer más »Texto – 28.V. La alternativa a los sueños de miedo