Texto – 19.IV.D. El temor a Dios
¿Qué verías si no tuvieras miedo de la muerte? ¿Qué sentirías y pensarías si la muerte no te atrajera? Simplemente recordarías a tu Padre. Recordarías… Leer más »Texto – 19.IV.D. El temor a Dios
¿Qué verías si no tuvieras miedo de la muerte? ¿Qué sentirías y pensarías si la muerte no te atrajera? Simplemente recordarías a tu Padre. Recordarías… Leer más »Texto – 19.IV.D. El temor a Dios
Gracias a tu perdón puede escapar de la sentencia que el pecado quería imponerle. Esto no es arrogancia. Es la Voluntad de Dios. ¿Qué podría… Leer más »Texto – 19.IV.C. La atracción de la muerte
El segundo obstáculo que la paz tiene que superar, el cual está estrechamente vinculado al primero, es la creencia de que el cuerpo es valioso… Leer más »Texto – 19.IV.B. La creencia de que el cuerpo es valioso por razón de lo que ofrece
El primer obstáculo que la paz debe salvar es tu deseo de deshacerte de ella. Pues no puede extenderse a menos que la conserves. Tú… Leer más »Texto – 19.IV.A. El deseo de deshacerte de la paz
La extensión del propósito del Espíritu Santo desde tu relación a otras personas para incluirlas amorosamente dentro de ella, es la manera en que Él… Leer más »Texto – 19.IV. Los obstáculos a la paz
El Espíritu Santo no puede castigar el pecado. Reconoce los errores y Su deseo es corregirlos tal como Dios le encargó que hiciera. Pero no… Leer más »Texto – 19.III. La irrealidad del pecado
El Hijo de Dios puede estar equivocado, engañarse a sí mismo e incluso usar el poder de su mente contra sí mismo. Pero no puede… Leer más »Texto – 19.II. El pecado en contraposición al error
Aquel a quien Dios creó como Su Hijo no es esclavo de nada, pues es señor de todo, junto con su Creador. Puedes esclavizar a… Leer más »Texto – 19.I. La curación y la fe
El perdón des-hace únicamente lo que no es verdad, despejando las sombras del mundo y conduciéndolo—sano y salvo dentro de su dulzura—al mundo luminoso de… Leer más »Texto – 18.IX. Los dos mundos
El cuerpo es incapaz de saber nada. Y mientras limites tu conciencia a sus insignificantes sentidos, no podrás ver la grandeza que te rodea. Dios… Leer más »Texto – 18.VIII. El pequeño jardín
Tu camino será diferente, no en cuanto a su propósito, sino en cuanto a los medios. La relación santa es un medio de ahorrar tiempo.… Leer más »Texto – 18.VII. No tengo que hacer nada
No hay nada externo a ti. Esto es lo que finalmente tienes que aprender, pues es el reconocimiento de que el Reino de los Cielos… Leer más »Texto – 18.VI. Más allá del cuerpo