Texto – 11.I. Los regalos de la paternidad
Sea cual sea la parte de la mente del Hijo de Dios en la que reinstauras esta realidad, la reinstauras también en ti mismo. Moras… Leer más »Texto – 11.I. Los regalos de la paternidad
Sea cual sea la parte de la mente del Hijo de Dios en la que reinstauras esta realidad, la reinstauras también en ti mismo. Moras… Leer más »Texto – 11.I. Los regalos de la paternidad
El problema de la autoridad sigue siendo la única fuente de conflictos porque el ego se originó como consecuencia del deseo del Hijo de Dios… Leer más »Texto – 11. Introducción
Esto es así en un sentido muy literal: negar la vida hace que se perciba su opuesto, de la misma manera en que toda forma… Leer más »Texto – 10.V. La negación de Dios
Conocer la realidad requiere que uno esté dispuesto a juzgar la irrealidad como lo que es. Pasar por alto lo que no es nada es… Leer más »Texto – 10.IV. El fin de la enfermedad
Todas las formas de idolatría son caricaturas de la Creación, y las enseñan mentes enfermizas que están demasiado divididas como para poder saber que la… Leer más »Texto – 10.III. El dios de la enfermedad
Ofrécele al Espíritu Santo únicamente tu voluntad de estar dispuesto a recordar, pues Él ha conservado para ti el conocimiento de Dios y de ti… Leer más »Texto – 10.II. La decisión de olvidar
Recordarás todo en el instante en que lo desees de todo corazón, pues si desear de todo corazón es crear, tu voluntad habrá dispuesto el… Leer más »Texto – 10.I. En Dios estás en tu hogar
Nada externo a ti puede hacerte temer o amar porque no hay nada externo a ti. Tanto el tiempo como la eternidad se encuentran en… Leer más »Texto – 10. Introducción
Desde tu grandeza tan sólo puedes bendecir porque tu grandeza es tu abundancia. Al bendecir la conserva en tu mente, protegiéndola así de las ilusiones… Leer más »Texto – 9.VIII. La Grandeza en contraposición a la grandiosidad
La Voluntad de Dios es que seas completamente feliz ahora. ¿Cómo podría ser que ésa no fuera también tu voluntad? ¿Y sería posible asimismo que… Leer más »Texto – 9.VII. Las dos evaluaciones
Lo que le ofreces a tu hermano se lo ofreces a Él porque lo que Él da no puede exceder tu ofrecimiento. Esto no se… Leer más »Texto – 9.VI. La aceptación de tu hermano
He dicho repetidamente que las creencias del ego no se pueden compartir, y ésa es la razón de que sean irreales. ¿Cómo puede ser, entonces,… Leer más »Texto – 9.V. El sanador no sanado