Texto – 12.V. El programa de estudios cuerdo
Sólo el amor es fuerte, puesto que es indiviso. Los fuertes no atacan, pues no ven que haya necesidad de ello. Antes de que la… Leer más »Texto – 12.V. El programa de estudios cuerdo
Sólo el amor es fuerte, puesto que es indiviso. Los fuertes no atacan, pues no ven que haya necesidad de ello. Antes de que la… Leer más »Texto – 12.V. El programa de estudios cuerdo
La búsqueda que el ego emprende está, por ende, condenada al fracaso. Y como también te enseña que él es tu identidad, su consejo te… Leer más »Texto – 12.IV. Buscar y hallar
Recuerda que los que atacan son pobres. Su pobreza pide regalos, no mayor empobrecimiento. Tú que podrías ayudarles estás ciertamente actuando de forma destructiva si… Leer más »Texto – 12.III. Cómo invertir en la realidad
Si no le otorgas a la niebla ningún poder para ocultar la luz, no tiene ninguno. Pues sólo tiene poder si el Hijo de Dios… Leer más »Texto – 12.II. Cómo recordar a Dios
Todo pensamiento amoroso es verdadero. Todo lo demás es una petición de ayuda y de curación, sea cual sea la forma que adopte. ¿Cómo puede… Leer más »Texto – 12.I. El juicio del Espíritu Santo
Nada que proceda de Dios puede esclavizar a Su Hijo, a quien Él creó libre y cuya libertad está al amparo de Su Ser. Bienaventurado… Leer más »Texto – 11.VIII. El problema y la respuesta
Todo pensamiento amoroso que el Hijo de Dios alguna vez haya tenido es eterno. Los pensamientos amorosos que su mente percibe en este mundo constituyen… Leer más »Texto – 11.VII. La condición de la realidad
Yo soy tu resurrección y tu vida. Vives en mí porque vives en Dios. Y todos tus hermanos viven en ti, tal como tú vives… Leer más »Texto – 11.VI. El despertar a la redención
¿Qué es la curación sino el acto de despejar todo lo que obstaculiza el Conocimiento? ¿Y de qué otra manera puede uno disipar las ilusiones,… Leer más »Texto – 11.V. La “dinámica” del ego
Tu Ser no necesita salvación, pero tu mente necesita aprender lo que es la salvación. No se te salva de nada, sino que se te… Leer más »Texto – 11.IV. La herencia del Hijo de Dios
Si no te hicieras daño a ti mismo no podrías sufrir en absoluto, pues ésa no es la Voluntad de Dios para Su Hijo. El… Leer más »Texto – 11.III. De las tinieblas a la luz
Si la enfermedad es separación, la decisión de curar y de ser curado es entonces el primer paso en el proceso de reconocer lo que… Leer más »Texto – 11.II. La invitación a curar