Texto – 12.VI. La visión de Cristo
El Espíritu Santo es tu fortaleza porque sólo te conoce como Espíritu. Él es perfectamente consciente de que no te conoces a ti mismo y perfectamente consciente de cómo enseñarte a recordar lo que eres. Puesto que te ama, te enseñará gustosamente lo que Él ama, pues Su voluntad es compartirlo.
