Texto – 13.XI. La paz del Cielo
Grande es la dicha y el regocijo de Dios por tu liberación porque tú no creaste la libertad. Y de la misma manera en que… Leer más »Texto – 13.XI. La paz del Cielo
Grande es la dicha y el regocijo de Dios por tu liberación porque tú no creaste la libertad. Y de la misma manera en que… Leer más »Texto – 13.XI. La paz del Cielo
Las ideas dementes no guardan ninguna relación real, pues por eso es por lo que son dementes. Ninguna relación real puede estar basada en la… Leer más »Texto – 13.X. Tu liberación de la culpabilidad
La culpabilidad sigue siendo lo único que oculta al Padre, pues la culpabilidad es el ataque que se comete contra Su Hijo. Los que se… Leer más »Texto – 13.IX. La nube de culpabilidad
La diferencia palpable que existe entre la percepción y el Conocimiento resulta muy evidente si consideras esto: no hay nada parcial con respecto al Conocimiento.… Leer más »Texto – 13.VIII. De la percepción al Conocimiento
El amor siempre responde, pues es incapaz de negar una petición de ayuda o de no oír los gritos de dolor que se elevan hasta… Leer más »Texto – 13.VII. La consecución del mundo real
Cuando pongas en duda las ilusiones, pregúntate si es realmente sensato percibir el pasado como si estuviera ocurriendo ahora. Si recuerdas el pasado cuando contemplas… Leer más »Texto – 13.VI. Cómo encontrar el presente
Sólo puedes experimentar dos emociones, pero en tu mundo privado reaccionas ante cada una de ellas como si se tratara de la otra. El amor… Leer más »Texto – 13.V. Las dos emociones
Y ahora, la razón por la que tienes miedo de este curso debiera ser evidente. Pues éste es un curso acerca del amor, ya que… Leer más »Texto – 13.IV. La función del tiempo
No es de la crucifixión de lo que realmente tienes miedo. Lo que verdaderamente te aterra es la redención.
El propósito fundamental de la proyección es siempre deshacerse de la culpa. Pero el ego, como de costumbre, trata de deshacerse de ella exclusivamente desde… Leer más »Texto – 13.II. El inocente Hijo de Dios
Dije anteriormente que el Espíritu Santo comparte el objetivo de todos los buenos maestros, cuya meta final es hacerse innecesarios al enseñarles a sus alumnos… Leer más »Texto – 13.I. Inocencia e invulnerabilidad
Si no te sintieras culpable no podrías atacar, pues la condenación es la raíz del ataque. La condenación es el juicio que una mente hace… Leer más »Texto – 13. Introducción