Texto – 7.VIII. La creencia increíble
Para el Espíritu Santo es la ley fundamental del compartir, mediante la cual das lo que consideras valioso a fin de conservarlo en tu mente. Para el Espíritu Santo es la ley de la extensión. Para el ego, la de la privación. Por lo tanto, produce abundancia o escasez dependiendo de cómo eliges aplicarla.
